
DEFICIT DE ATENCION EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
1)
¿ Cómo Nació la Red de Padres ?
Como padres, cuando llega un hijo al mundo tenemos el alma llena de esperanzas e incertidumbres. Deseamos lo mejor para nuestros niños, especialmente que sean sanos y crezcan alegres y felices. La vida se encarga de mostrarnos realidades inesperadas y llevarnos por caminos impensados en el desarrollo de su crianza.
El déficit atencional es una condición de base neurológica que afecta entre otras cosas el rendimiento escolar de los niños y adolescentes.
Dentro del ámbito de los profesionales de la salud y área educativa, paradojalmente es un tema poco difundido.
Justamente los sectores e instituciones que deben capacitarlos, donde se debe investigar y enseñar a pensar, parecerían ignorarlo o no le prestan la importancia que el tema merece.
Los niños que tienen éste síndrome tienen dificultades para concentrarse, son distraídos y hasta parecen que no nos oyen cuando les hablamos. Les cuesta quedarse quietos, sentados como marcan las reglas, son precipitados y suelen "sacar de las casillas" a sus padres y maestros. Su conducta no suele ser la esperada y su cuaderno de comunicaciones esta repleto de observaciones y recomendaciones a los padres para que "les hablen.....". Lo absurdo de la situación es que por más que les hablemos, al minuto de iniciado nuestro discurso ya están en otra cosa.
El déficit atencional es un problema de base neurológica. Antiguamente se lo denominaba
disfunción cerebral mínima y luego hiperkinecia, hasta llegar actualmente a tener el nombre de déficit atencional a secas. Estos niños suelen ser muy inteligentes, teniendo un coeficiente normal y en otros casos superior a lo normal. Por dicho motivo suelen ser catalogados de haraganes cuando no hacen sus deberes, cuando no rinden en la escuela de acuerdo a las mediciones de su intelecto y por no ajustarse a las normas que le impone el sistema escolar terminan siendo discriminados, rotulados, excluidos de las fiestas de cumpleaños de sus compañeros, entre otras cosas..
La Asociación Americana de Siquiatría y la Organización Mundial de la Salud han reconocido este síndrome de déficit atencional como una condición desfavorable para el aprendizaje y la educación de los niños diagnosticados de acuerdo a la metodología correspondiente para detectar este problema.
La experiencia indica que el problema de un niño con déficit atencional no se resuelve solo con un medicamento, sino principalmente aplicando estrategias sencillas y prácticas principalmente desde el hogar y requiriendo de la escuela simplemente que capacite a sus maestros respecto de los niños con estas características, usando aquellas viejas técnicas pedagógicas de esos docente que nos formaron a nosotros cuando éramos niños, con el conocimiento y "ojo de docente" que hoy podemos apreciar y admirar con la perspectiva que da el tiempo. Es decir, conociendo el problema, comprendiéndolo, el docente puede aplicar sencillas estrategias que son comunes a todos los niños tengan o no déficit atencional.
Los problemas que señalaron los padres con hijos con estas características principalmente son los siguientes:
1. Desconocimiento o desinterés por parte de profesionales de la salud y autoridades educativas del problema.
2. Maltrato emocional de los chicos por dicho desconocimiento, desde la escuela.
3. Baja autoestima por parte de los niños y adolescentes quienes se consideran a sí mismos como tontos, incapaces, etc.
4. Discrimanación, exclusión, por el contexto social que los considera las "ovejas negras".
Ante esta realidad, con fecha 28 de noviembre de 1998, La Nación, Sector Carta de Lectores, publicó una carta de la cual mas que autor, soy intérprete del sentimiento de muchos padres que solitariamente deben afrontar el problema de sus hijos, frente al sistema escolar y la propia comunidad de profesionales de la salud. El texto de la misma es el siguiente:
SR DIRECTOR
DIARIO LA NACIÓN
(SECCIÓN CARTA DE LECTORES)
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De nuestra mayor consideración:
Acudimos a este medio para exponer un tema preocupante y poco tenido en cuenta que afecta a muchos niños: EL SÍNDROME DE DÉFICIT DE ATENCIÓN.
Por tanto si quien lea la presente tiene un hijo que es fácilmente distraído, que suele interrumpir a otros, que parecen ser muy atropellados, inquietos, movedizos, que hablan mucho, que suelen dar la respuesta antes de formulada la pregunta, que le dificulta escuchar a otros, que se aburre rápidamente frente a tareas rutinarias, que pierde muchos útiles, que se expone a situaciones de riesgo por actuar impulsivamente, que tiene baja autoestima y poca tolerancia a la frustración, que tiene un pobre rendimiento escolar, que le cuesta seguir los temas tratados en clase, que con frecuencia moviliza a sus compañeros, a pesar que las características descriptas NO van acompañadas de deterioro intelectual, tal vez usted este frente a un niño que padece el Síndrome de Déficit de Atención.
Si éste es su caso y se encuentra en la etapa escolar, quizá ya haya experimentado la discriminación en dicho medio, pues son chicos excluidos, rotulados, porque el sistema educativo en el área de escuelas comunes, aluden no estar capacitados para contenerlos, y las escuelas especiales que existen, no son las apropiadas para tratar esta problemática, llegando a la conclusión que para nuestros hijos no hay escuelas.
Asimismo y después de haber agotado todos los recursos posibles ya sean médicos, terapéuticos y escolares, sin respuesta satisfactoria o insuficiente, es que optamos por formar un grupo de padres con el fin de ayudarnos y ayudar a nuestros hijos en la difícil tarea que resulta ser alumno con características diferentes en el ámbito educacional.
Por lo expuesto quien desee tomar contacto con nosotros, puede comunicarse al Teléfono: (01) 308-0630 (*) y nos contactaremos con quienes estén interesados en este problema.
Cristián E. del Campo
(*)A partir del 24 de enero de 1999: 54 011 4308-0630
La respuesta observada, superó todas nuestras expectativas: mas de cien llamados de todo el país, y personas de todas las edades respondieron a nuestra convocatoria.
El sentimiento de soledad de muchos padres cambió, al saber que otros padres estaban luchando de la misma manera que ellos por su hijos, y que padecían el mismo problema. Los principios en que se basó la convocatoria fueron: 1.Generación de una red de comunicación entre los padres. 2.Brindar en forma gratuita estrategias para la casa, la escuela que surgen de los materiales de autoayuda que cada padre provea. 3.Brindar a las escuelas y profesionales de la salud, autoridades sanitarias y educativas toda nuestra colaboración y explicación del problema.4.Formación de grupos de autoayuda para padres con profesionales que gratuitamente quieran brindar su colaboración. 5.Fortalecer el grupo familiar para que de esta forma el niño con déficit atencional tenga mas posibilidades de llevar una vida mejor.
La puerta esta abierta para
todos aquellos que nos precisen o quieran colaborar desinteresadamente por amor
a los niños.
Cristián
E. del Campo
2) ¿ Qué es el Desorden por Déficit de la Atención ?
El ADD se conoce oficialmente como Desorden por Déficit de la Atención/Hiperactividad ("Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder"), o AD/HD (American Psychiatric Association, 1994), a pesar de que la mayoría de las personas, y algunos profesionales, aún le llaman ADD (el nombre que se le dió en 1980). El nombre del desorden ha cambiado como resultado de adelantos científicos y los resultados de cuidadosas pruebas de campo, y
ahora los investigadores tienen evidencia para apoyar su posición de que el AD/HD (así nos referiremos al desorden a través de este Briefing Paper) no es un desorden específico con variaciones diferentes. De acuerdo a esta evidencia, AD/HD ahora se divide en tres subtipos, de acuerdo a las principales características asociadas con el desorden: falta de atención, impulsividad, e hiperactividad.
Los tres subtipos son:
a. AD/HD de Tipo Predominantemente Combinado,
b. AD/HD de Tipo Predominantemente Inatento, y
c. AD/HD de Tipo Predominantemente Hiperactivo-Impulsivo.
Estos subtipos toman en cuenta el hecho de que a muchos niños con AD/HD no les cuesta mucho sentarse tranquilos ni mostrar conducta de inhibición, pero pueden ser predominantemente inatentos y, como resultado, tienen mucha dificultad al mantenerse enfocados en una tarea o actividad.
Otras personas con AD/HD pueden poner atención a una tarea pero pierden el enfoque porque pueden ser predominantemente hiperactivos-impulsivos y, por lo tanto, pueden tener dificultad en controlar sus impulsos y actividad.
El subtipo mas prevalente en el Tipo Combinado. Estos niños tendrán significantes
síntomas de las tres características.
a. ¿ Qué causa el AD/HD ?
AD/HD es una discapacidad del desarrollo con base neurobiológica, la cual se estima afecta de 3 a 5 por ciento de todos los niños de edad escolar en los Estados Unidos (Professional Group for Attention and Related Disorders, 1991).
Nadie conoce exactamente la causa del AD/HD. La evidencia científica sugiere que en muchos casos el desorden es transmitido genéticamente y es el resultado de un desequilibrio o deficiencia en ciertos neurotransmitores o substancias químicas que ayudan al cerebro a regular la conducta. Además, un estudio culminante conducido por el Instituto Nacional de Salud Mental indicó que la velocidad a la cual el cerebro utiliza la glucosa, su principal fuente de energía, es mas baja en los individuos con AD/HD que en los individuos sin AD/HD (Zametkin et al., 1990).
Aunque la causa exacta del AD/HD se desconoce aún, sí sabemos que el AD/HD es un problema médico con base neurológica. Ni los padres ni lo maestros causan el AD/HD; sin embargo, hay muchas cosas que ambos pueden hacer para ayudar al niño a manejar sus dificultades relacionadas al AD/HD. Antes de estudiar lo que se necesita hacer, debemos considerar lo que es el AD/HD y como se puede diagnosticar.
b) ¿ Cuáles son las señales del
AD/HD ?
Los profesionales que diagnostican el AD/HD utilizan los criterios de diagnósticos establecidos por el American Psychiatric Association (1994) en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales; la cuarta edición de este manual, conocida como el DSM-IV, fue lanzada en mayo de 1994.
Los criterios que aparecen en el DSM-IV (los cuales se discuten mas abajo) y las otras características de diagnósticos mencionados en el cuadro que aparece abajo constituyen las señales del AD/HD.
3) Definición del Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad
En lugar de una lista de 14 posibles síntomas enumerados en la última edición del DSM (el DSM-III-R), el DSM-IV categoriza los síntomas en tres subtipos del desorden:
· Tipo Combinado: síntomas múltiples de inatención, impulsividad, e hiperactividad;
· Tipo Predominantemente Desatento: síntomas múltiples de inatención con pocos, o quizás ningún síntoma de hiperactividad-impulsividad;
· Tipo Predominantemente Hiperactivo-Impulsivo: síntomas múltiples de hiperactividad-impulsividad con pocos, o quizás ningún síntoma de inatención.
Otras características esenciales del diagnóstico del AD/HD incluyen:
a. Los síntomas de falta de atención, hiperactividad, o impulsividad deben persistir durante por lo menos seis meses, poco adaptados e inconsistentes con el nivel de desarrollo;
b. Algunos de los síntomas que causan impedimentos deben estar presentes antes de los 7 años de edad;
c. Se encuentra presente algún impedimento de los síntomas en uno o mas ambientes (por ejemplo, en la escuela/trabajo, y en el hogar);
d. Hay evidencia de la presencia de impedimento clínicamente significante en el funcionamiento social, académico, u ocupacional;
Los síntomas no ocurren exclusivamente durante el curso del trastorno generalizado del desarrollo no especificado, esquizofrenia, u otro desorden psicótico y no se puede explicar mejor mediante otro desorden mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, o trastorno de la personalidad).
* Extracto del American Psychiatric
Association (1994), Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales
(IV edición), pag. 83-85.
Tal como se puede ver, las características principalmente asociadas con la discapacidad incluyen la falta de atención, hiperactividad, e impulsividad.
La discusión siguiente describe cada una de estas características y enumera los síntomas, tal como aparece en el DSM-IV.
a) La Falta de Atención
Generalmente se describe a un niño con AD/HD de ser corto de atención y de distraerse fácilmente. En la realidad, la distracción y falta de atención no son sinónimos. La distracción se refiere a una falta de atención y lo fácilmente que algunos niños se distraen de cualquier tarea. La atención, por otra parte, es un proceso que contiene diferentes partes.
Nos enfocamos (escogemos algo hacia lo cual podemos dirigir nuestra atención), seleccionamos (escogemos algo que necesite nuestra atención en aquel momento), y sostenemos (ponemos atención todo el tiempo necesario).
También resistimos (esquivamos aquellas cosas que cambian nuestra atención de donde debería estar), y trasladamos (desviamos nuestra atención hacia otra cosa cuando es necesario).
Cuando nos referimos a alguien como una persona que se distrae fácilmente queremos decir que una parte del proceso de la atención de aquella persona ha sido desbaratada. Los niños con AD/HD pueden tener dificultad para concentrarse en las tareas (especialmente aquellas que son rutinarias o aburridas). Otros pueden tener dificultad para saber donde comenzar una tarea, mientras que otros pueden perderse en tanto tratan de seguir instrucciones. Un observador cuidadoso puede observar a un niño y ver donde se interrumpe el proceso de la atención.
Los síntomas de la falta de atención, como aparecen en el DSM-IV, incluyen:
a. a menudo no pone atención a los detalles o comete errores descuidados en el trabajo escolar, trabajo, u otras actividades;
b. a menudo tiene dificultad en sostener la atención en las tareas o actividades de juego;
c. a menudo no aparenta escuchar cuando se le habla directamente;
d. a menudo no sigue las instrucciones y no completa el trabajo escolar, quehaceres, o deberes en el lugar de empleo (no se debe al diagnóstico de oposición desafiante ni la inhabilidad para comprender las instrucciones);
e. a menudo tiene dificultad al organizar sus tareas y actividades;
f. a menudo esquiva, le disgusta, o es reacio a participar en tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (tales como el trabajo o deberes escolares);
g. a menudo pierde las cosas necesarias para las tareas o actividades (por ejemplo, juguetes, tareas escolares, lápices, libros, o herramientas);
h. a menudo se distrae fácilmente por estímulos ajenos;
i.
a menudo se olvida fácilmente en las actividades
diarias. (American Psychiatric
Association, 1994, pag. 83-84)
b) Hiperactividad
La señal más visible del AD/HD es la actividad excesiva. El infante/niño pre-escolar hiperactivo se describe de "siempre esta en movimiento" o "movido por un motor eléctrico".
Con la edad, el nivel de actividad puede disminuir. Al madurar como adolescente o adulto, la actividad excesiva puede aparentar una conducta inquieta y nerviosa (American Psychiatric Association, 1994).
Los síntomas de la hiperactividad, tal como aparecen en el DSM-IV, son los siguientes:
a. a menudo mueve las manos o los pies o esta inquieto en la silla;
b. a menudo deja su asiento dentro del salón de clases o en otras situaciones en las cuales se espera que se mantenga en su asiento;
c. a menudo corre o se sube a los árboles u otros objetos excesivamente en situaciones en las cuales es inadecuado (en los adolescentes o adultos, esto puede limitarse a un sentimiento de intranquilidad subjetiva);
d. a menudo tiene dificultad en jugar o participar en actividades de recreo tranquilamente;
e. a menudo esta "en movimiento" o a menudo se comporta como si fuera "movido por un motor eléctrico;"
f. a menudo habla excesivamente. (APA, 1994, pag. 84)
c) Impulsividad
Cuando consideramos la impulsividad, lo primero que nos viene a la mente es la impulsividad cognitiva, es decir, el actuar sin pensar. En el niño con AD/HD la impulsividad es un poco diferente.
Estos niños actúan antes de pensar, porque tienen dificultad en esperar o con el atraso de la gratificación.
La impulsividad conduce a estos niños a hablar fuera de turno, a interrumpir a los demás, y a participar en lo que aparenta ser una conducta arriesgada.
El niño puede atravesar la calle sin mirar o subirse a un árbol muy alto. Aunque tal conducta es arriesgada, en realidad el niño no desea tomar riesgos sino que tiene dificultades en controlar sus impulsos.
A menudo el niño se sorprende al descubrir que él o ella se encuentra en una situación peligrosa y no tiene la menor idea de cómo salirse de ésta.
Los síntomas de la impulsividad, tal como aparecen en el DSM-IV (pág. 84), son:
a. a menudo deja escapar las respuestas antes de que las preguntas hayan sido completadas;
b. a menudo tiene dificultad en esperar su turno;
c. a menudo interrumpe o se mete en los asuntos de otros (por ejemplo, interrumpe las conversaciones o juegos de los demás).
Es importante notar que, en el DSM-IV, la hiperactividad e impulsividad ya no son consideradas como características apartes. De acuerdo a Barkley (1990), la hiperactividad-impulsividad es un patrón que se origina en una dificultad general para inhibir la conducta.
Además de problemas con la falta de atención o hiperactividad- impulsividad, el desorden a menudo es acompañado por otras características asociadas.
Dependiendo de la edad del niño y el nivel de desarrollo, los padres y maestros pueden notar una baja tolerancia ante las frustraciones, estallidos de indignación, una actitud autoritaria, dificultad en seguir las reglas, desorganización, rechazo social, bajo nivel de autoestima, pobre rendimiento académico, y falta de aplicación adecuada (APA, 994).
¿ No es cierto que todos los niños exhiben estas señales de vez en cuando?
Todos los niños son desatentos e impulsivos y exhiben altos niveles de energía de vez en cuando. En el caso de AD/HD, esta conducta es evidente casi todo el tiempo.
Cuando el niño exhibe la conducta descripta mas arriba, típica del AD/HD, aún si lo hace en forma consistente, no llegue a la conclusión errónea de que el niño tiene este desorden. Hasta que no se complete una evaluación apropiada, Ud. solo puede suponer que el niño puede tener AD/HD.
A la inversa, algunas personas que han leído los síntomas y al encontrar una o dos excepciones, han descartado la posibilidad de la presencia de este desorden. AD/HD es una discapacidad tal que, sin su propia identificación y manejo, puede traer complicaciones de largo plazo.
Tanto los padres y maestros deben tener cuidado de no llegar a un diagnóstico sin ayuda apropiada.
d) ¿ Cómo puedo saber si mi niño
tiene AD/HD ?
Desgraciadamente no existe ningún examen simple como, por ejemplo un examen de sangre u orina para determinar si el niño tiene este desorden. Es bastante complicado diagnosticar el AD/HD, se lo puede comparar a un rompecabezas.
Para llegar a un diagnóstico preciso se requiere una evaluación llevada a cabo por un profesional bien preparado (generalmente un pediatra que se especializa en el desarrollo del niño, un psicólogo de niños, un psiquiatra, o un neurólogo pediatra) que conoce mucho sobre AD/HD y todos los otros desordenes que pueden tener síntomas similares a aquellas del AD/HD.
Hasta que el médico no haya coleccionado y evaluado toda la información necesaria, él o ella deberá seguir la misma regla empírica que el padre o maestro que ha observado la conducta y sospecha que el niño pueda tener el desorden: Suponer que el niño puede tener AD/HD.
El diagnóstico de AD/HD se hace en base a síntomas que han sido observados en situaciones múltiples. Esto quiere decir que la persona que hace la evaluación deberá usar fuentes múltiples para coleccionar la información necesaria.
4) El diagnóstico adecuado de AD/HD incluye los siguientes
elementos:
1. Un historial médico y familiar completo.
2. Un examen físico.
3. Entrevistas con los padres, el niño, y el maestro del niño.
4. Escalas para medir la conducta, completadas por los padres y maestros.
5. Observación del niño
6. Una variedad de pruebas psicológicas para medir la inteligencia y ajuste socio-emocional, y para indicar la presencia de discapacidades especificas del aprendizaje.
Es importante darse cuenta que, casi característicamente, los niños con AD/HD a menudo se comportan bien en nuevas situaciones, especialmente aquellas con una persona.
Por lo tanto, un experto bien preparado en hacer un diagnóstico sabe que no debe tomar una determinación basada solo en la conducta del niño durante el rato que pasan juntos.
Los exámenes médicos sofisticados - como por ejemplo el "EEG" (para medir la actividad eléctrica del cerebro) o "MRI" (un rayo X para fotografiar la anatomía del cerebro) - NO constituyen parte de la evaluación rutinaria.
Tales exámenes se hacen solo cuando el médico experto en hacer el diagnóstico sospecha otro problema, y aquellos casos son raros.
De igual manera, la tomografía para estudiar la emisión de positrones (PET Scan) ha sido utilizada recientemente para propósitos de estudio, aunque no forma parte de la evaluación.
Tras completar la evaluación, el experto en hacer el diagnóstico hará una de las siguientes tres determinaciones:
1. el niño tiene AD/HD;
2. el niño no tiene AD/HD aunque sus dificultades son el resultado de otro desorden u otros factores; o
3. el niño tiene AD/HD y otro desorden (una condición co-existente).
Para tomar la primera determinación - que el niño tiene AD/HD – el profesional considera los resultados en relación a los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (IV edición), el DSM-IV de la American Psychiatric Association (1994).
Un criterio muy importante para el diagnóstico es que los síntomas del niño deberán estar presentes antes de los siete años de edad. Ellos deberán ser, además, inapropiados a la edad del niño y causar impedimentos clínicamente significantes en el funcionamiento social y académico.
Para tomar la segunda determinación - que las dificultades del niño son el resultado de otro desorden u otros factores - el profesional considera aquellos criterios excluyentes encontrados en el DSM-IV y sus conocimientos de desordenes con sintomalogía similar.
De acuerdo al DSM-IV, "Desorden por Déficit de la Atención e Hiperactividad no es diagnosticado si los síntomas se pueden explicar mejor por otro desorden mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, cambio de personalidad por causa de una condición médica general, o un desorden relacionado al abuso de substancias). En todos estos desordenes, los síntomas de falta de atención comienzan típicamente después de los 7 años de edad, y la historia de ajuste escolar durante la niñez no se caracteriza por una conducta disruptiva ni por quejas del maestro sobre la falta de atención, hiperactividad, o conducta impulsiva" (APA, 1994, pag. 83).
Además, aquellos factores que causan tensión psico-social como por ejemplo, el divorcio de los padres, abuso de niños, la muerte de un ser querido, rupturas en el ambiente (tales como un cambio de residencia o escuela), u otros desastres pueden resultar en síntomas temporarios de falta de atención, impulsividad, y sobreactividad. Bajo estas circunstancias, los síntomas generalmente surgen repentinamente y por lo tanto, no tendrían una historia de largo plazo. Por supuesto, el niño puede tener AD/HD y al mismo tiempo experimentar tensión psico-social, así es que tales eventos no significan que se debe automáticamente descartar la existencia de AD/HD.
Para tomar la tercera determinación - que el niño tiene AD/HD y una condición co-existente - la persona que hace la evaluación debe primero estar consciente de que AD/HD puede y a menudo sí existe junto con otras dificultades, especialmente discapacidades del aprendizaje, desorden de oposición desafiante, y desorden de la conducta.
Todos los factores deben ser considerados para asegurar que las dificultades del niño sean evaluadas y manejadas comprensivamente.
Claramente, el diagnóstico no es tan fácil como leer una lista de síntomas y luego decir, "Este niño tiene AD/HD!" Este Briefing Paper explora el asunto del diagnóstico en detalle, porque nadie quiere que los niños sean mal diagnosticados. Mientras mas sabemos como padres, mas podemos ayudar a nuestros niños a tener éxito. Probablemente no será necesario que aprendamos a utilizar el DSM-IV, pero sí necesitamos saber que la persona que hace la evaluación de nuestro niño esta usando los criterios específicos para AD/HD y todos los componentes para una evaluación comprensiva.
a) ¿ Cuál es el tratamiento para el
AD/HD ?
No hay ninguna cura ni tratamiento rápido para el AD/HD. Sin embargo, los síntomas pueden ser controlados a través de una combinación de esfuerzos, y los cuales deben ser diseñados para asistir al niño en cuanto a conducta, educación, psicología, y en muchos casos, farmacologicamente.
Este sistema, conocido como manejo multi-modal, consiste de cuatro partes básicas: sobre educación y comprensión de AD/HD, manejo de conducta, intervenciones educativas apropiadas, y, con frecuencia, medicamentos. En algunos casos, se recomienda asesoramiento familiar.
b) Comprendiendo el AD/HD
AD/HD ha sido caracterizado de una discapacidad que depende del ambiente.
Las personas importantes en la vida de aquellos que tienen AD/HD necesitan entender que surgirán o disminuirán dificultades en relación a las demandas y expectaciones ambientales. A menudo surgen problemas en aquellos ambientes donde se espera que los niños sean vistos pero no escuchados, donde deben poner atención o utilizar auto-control. A menudo, cuando los niños con AD/HD no satisfacen estas expectaciones, tratamos de cambiar a los niños en lugar de cambiar los aspectos del ambiente, incluyendo nuestras acciones y reacciones.
Los padres y maestros deben estar al tanto de los síntomas del AD/HD y como estos impactan la habilidad del niño para funcionar en el hogar, escuela, y situaciones sociales.
Cuando los adultos presentes en la vida del niño comprendan la naturaleza del desorden, entonces podrán estructurar las situaciones para que el niño pueda comportarse apropiadamente y lograr el éxito. Recuerde, el niño que tiene dificultad con la atención, control de impulsos, y en la regulación de actividad física necesita ayuda y que lo animen para manejar estos problemas.
A través de la comprensión del desorden se logra cambiar la manera de considerar la conducta del niño. Este cambio establece la fundación para él uso efectivo de los otros componentes del sistema de manejo de AD/HD.
La meta principal de toda estrategia para el manejo de conducta es de aumentar la conducta apropiada y disminuir la conducta inadecuada. La mejor manera de influenciar cualquier conducta es la de ponerle atención. La mejor manera de aumentar la conducta deseable es de sorprender al niño comportándose bien.
La conducta se define como una o mas acciones especificas. Para el manejo de conducta, muchos se concentran en las acciones pero en la realidad el manejo de la conducta es un campo mucho más amplio, el cual toma en cuenta que antes de que ocurra una o más acciones especificas existe algo que establece la base para el acto (llamado un antecedente) y algo que sigue, lo cual anima o desanima la repetición del acto (llamado una consecuencia).
El manejo de la conducta involucra cambiar los antecedentes y consecuencias para que la conducta del niño cambie.
Ya sea en el hogar o escuela, los niños con AD/HD responden mejor en un ambiente estructurado y predecible. En él, las reglas y expectaciones son claras y consistentes, y las consecuencias se establecen antes de tiempo y se cumplen inmediatamente.
Las demandas son limitadas y las recompensas numerosas. Los elogios son frecuentes y los resultados negativos mínimos.
Los padres y maestros pueden cambiar los antecedentes y cultivar un ambiente que anima al niño a comportarse en forma apropiada a través del establecimiento de cierta estructura y rutinas, la preparación del niño para cambios de rutina, la disponibilidad de oportunidades para que el niño tenga éxito, el establecimiento de consecuencias antes de tiempo, y la anticipación de ciertas dificultades que pueden surgir. Cuando los adultos
en la vida del niño cumplen con lo que han dicho que van a hacer, y lo hacen en forma consistente para que el niño comprenda que su palabra es de fiar, entonces le están proporcionando las consecuencias para animar al niño a seguir comportandose de forma apropiada, además de desanimar la conducta indeseable.
El manejo de la conducta es una destreza que requiere práctica y paciencia. Para cambiar la conducta se requiere tiempo.
Los profesionales entrenados en el campo del manejo de la conducta a menudo utilizan cuadros para la modificación de la conducta. Los cuadros están diseñados para proporcionar al niño con una clara imagen de la conducta esperada. De esta manera, el niño tiene la oportunidad de decidir si va a cumplir con aquellas expectaciones o no. A través de las consecuencias proporcionadas por los padres o maestros, el niño percibe si su conducta es apropiada o no. Los cuadros proporcionan una alta motivación y le permiten al niño desarrollar un sentido interno de auto-control - específicamente, que él o ella puede comportarse de una manera apropiada.
Sobre el Castigo:
Los niños con AD/HD responden mejor a la motivación y refuerzo positivo. Es mejor evitar el castigo.
Cuando sea necesario castigar, hágalo rara vez y con sensibilidad. Es importante que los padres y maestros respondan a la conducta inapropiada sin enojo y de una manera
positivista. A estos niños se les debe enseñar a reemplazar la conducta inapropiada con una apropiada.
Sobre Intervalo
("Time-out")
Cuando el niño se comporta mal o fuera de control, "intervalo" es una manera eficaz de manejar el problema. "Intervalo" significa que el niño debe irse a una ubicación predeterminada por un corto periodo de tiempo.
Es mejor utilizar un lugar que este un poco alejado de la actividad, por ejemplo, se puede designar una silla especifica como la "silla para el intervalo." La ubicación de esta no debe ser un lugar que cause trauma, como el closet o el sótano.
El propósito de "intervalo" es de darle al niño la oportunidad de recuperar el control de sus emociones.
Un importante aspecto de "intervalo" es que el niño ya no tiene el privilegio de escoger donde le gustaría estar ni como quiere pasar el tiempo.
En general, el niño debe quedarse tranquilo durante cinco minutos.
Los niños pre-escolares deber estar tranquilos por unos dos o tres minutos.
Para los niños pequeños (de dos a tres años de edad, de 30 segundos a 1 minuto seria apropiado).
Para muchos niños con AD/HD los medicamentos han sido eficaces. Sin embargo, muchos expertos están de acuerdo que los medicamentos no deben ser la única forma de tratamiento. Esta es una decisión personal, la cual debe ser tomada tras la completa evaluación del niño y mucha consideración entre los padres y médico.
El médico que receta los medicamentos debe explicar a los padres los beneficios y desventajas del tratamiento y, si es apropiado, debe incluir al niño en la discusión.
La dósis se administra gradualmente, para que el niño reciba el mínimo necesario para lograr el mayor beneficio terapéutico.
Los padres deben dispensar el medicamento tal como ha sido recetado y observar cuidadosamente la reacción del niño al medicamento.
Tal observación generalmente incluye la participación del maestro o maestros del niño y se basa en el uso de escalas para clasificar la conducta.
Los padres deben comunicarse con el médico cuan seguido sea necesario para determinar si el medicamento se esta administrando al nivel apropiado para el niño y para discutir cualquier problema o pregunta.
Como cuidadores y defensores principales de su niño, los padres deben estar bien informados y proceder con cuidado al considerar tales tratamientos.
7)
Intervención Educativa
Muchos niños con AD/HD experimentan mayores dificultades en la escuela, donde una mayor atención y control de impulsos y habilidades motoras son requisitos para el éxito. Aunque AD/HD no interfiere con la habilidad de aprender, Sí interfiere con el rendimiento académico. AD/HD es un problema de rendimiento académico.
Cuando se hace poco o nada para mejorar el rendimiento académico del niño, con el tiempo éste exhibirá problemas de bajo rendimiento académico. Este bajo rendimiento académico no es el resultado de la inhabilidad de aprender sino los efectos acumulativos de una falta de importantes bloques de información y desarrollo de destrezas que se acumulan de lección a lección a través de los años escolares.
a) Rendimiento
AD/HD afecta generalmente al alumno en una o más de las siguientes áreas de
a. comenzar las tareas,
b. mantenerse enfocado en las tareas,
c. completar las tareas,
d. hacer transiciones,
e. tratar con los demás,
f. seguir instrucciones,
g. producir trabajo a un nivel normal y en forma consistente, y
h. organizar tareas de etapas múltiples.
Aquellas personas que enseñan o diseñan programas para estos alumnos necesitan identificar el área especifica donde ocurren las dificultades del alumno.
De otra forma, los valiosos recursos para la intervención pueden ser gastados en otras áreas que no son críticas. Por ejemplo, el niño con AD/HD puede tener dificultades en comenzar una tarea porque las instrucciones no son claras, mientras que otro alumno puede comprender las instrucciones pero tener dificultades en hacer transiciones y, como resultado, quedarse detenido entre tareas.
La intervención apropiada para el primer niño seria de concentrarse en asegurar que las instrucciones sean claras y ayudar al niño a comprenderlas. El segundo niño necesita ayuda para hacer la transición de una actividad a otra.
Mientras mas pronto comiencen las intervenciones educativas, mejor. Estas deben ser comenzadas de inmediato cuando los problemas de rendimiento académico sean evidentes y no se deben atrasar simplemente porque al niño le va bien en las pruebas estandarizadas de rendimiento académico. Aparecen abajo algunas sugerencias especificas para la intervención educativa.
b) Pautas para Intervenciones
Educacionales
A continuación, se encuentran algunas pautas generales para mejorar el rendimiento académico y social de los niños con AD/HD en el ambiente escolar regular y de educación especial.
Proporcione al alumno, maestros con una actitud positiva, con fuerza de ánimo, y que solucionan los problemas de una manera altamente organizada.
Los maestros que elogian y recompensan a los alumnos y que están dispuestos a hacer esfuerzos mayores para ayudar a los alumnos a tener éxito pueden traer enormes beneficios para el alumno con AD/HD.
c) Proporcione al alumno un ambiente
estructurado y predecible. Como parte de este ambiente:
a. ponga las reglas a la vista
b. mantenga a la vista los horarios y tareas diarias
c. llame la atención a los cambios de horario
d. establezca horas especificas para tareas especificas
e. Diseñe un lugar de trabajo tranquilo a ser usado de acuerdo a la necesidad
f. coloque al niño junto a compañeros que sirven de modelos positivos
g. planifique el estudio de ramos académicos para la mañana
h. proporcione descansos frecuentes y regulares
i. utilice técnicas para llamar la atención (por ejemplo, señales secretas, códigos con coleres diferentes)
d) Modifique el plan de estudios.
En muchos casos, los alumnos con AD/HD pueden beneficiarse de la máxima "menos es mas."
Quiere decir que si el alumno demuestra eficiencia en 10 problemas, no es necesario asignar 20.
- Las modificaciones en el curriculum también pueden incluir:
a. una mezcla de actividades de alto y bajo interés;
b. materiales computarizados de aprendizaje;
c. la simplificación y aumento de presentaciones visuales;
d. la enseñanza de destrezas para la organización y estudio;
e. el uso de estrategias para el aprendizaje tales como la mnemotecnia; y
f. el uso de referencias visuales para la instrucción auditiva.
e) Principios Adicionales de
Estrategias y Soluciones
Estas pautas fueron diseñadas por Sydney Zentall, Ph.D. (1991).
1- Para la Actividad Excesiva:
a) Trate de guiar la actividad hacia vías aceptables. Por ejemplo, en lugar de tratar de reducir la actividad del alumno, los maestros pueden fomentar un movimiento dirigido en los salones de clases cuando el movimiento no es interruptivo, o permitir que los alumnos se pongan de pie mientras trabajan en sus escritorios, especialmente hacia el final de la tarea.
b) Utilice la actividad como recompensa. Por ejemplo, para recompensar la conducta apropiada o un mejoramiento en la conducta del niño, el maestro podría permitirle hacer un mandado, limpiar el pizarrón, organizar el escritorio del maestro, u organizar las sillas en el salón de clases.
c) Utilice respuestas activas como instrucción. Las actividades de enseñanza que fomentan respuestas activas tales como el habla, movimiento, organización, o trabajo en el pizarrón sirven para ayudar a muchos alumnos con AD/HD, al igual que tales como escribir en un diario o pintar.
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- Para la Inhabilidad de Esperar:
a) Dele al niño la oportunidad de hacer actividades motoras o verbales como para substituir mientras espera. Esto podría incluir enseñarle al niño a continuar las partes mas fáciles de la tarea (o tarea que sirve como substituto) mientras espera la ayuda del maestro.
b) Cuando sea posible, permita que el niño sueñe despierto o prepare planificación mientras espera. Por ejemplo, al niño se le puede permitir que dibuje o juegue con greda mientras espera, o se le puede guiar para que subraye o escriba instrucciones u otra información pertinente.
c) Cuando la inhabilidad de esperar se torna en impaciencia o una actitud autoritaria, fomente el liderazgo. No concluya que las declaraciones o conducta impulsivas sean intencionalmente agresivas. Sugiera maneras o conductas alternativas (por ejemplo, que el alumno lea una frase o que le entregue papeles a los otros alumnos de la clase). Podría ser importante dejarle saber al alumno cuando una tarea va a resultar difícil o a requerir mayor control de su parte.
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- Para la Falta de Atención necesaria para Completar Tareas o Actividades
Rutinarias:
a) Disminuya la duración de la tarea. Hay muchas maneras de hacer esto, incluyendo asignar la tarea por etapas a ser completadas a diferentes horas o asignar menos deletreo de palabras o problemas matemáticos.
b) Asegúrese que las tareas sean interesantes. Los maestros pueden aumentar el interés en las tareas permitiendo que los niños trabajen junto con sus compañeros o en pequeños grupos, con un proyector de altura, y combinando las actividades de mayor interés con aquellas de menor interés.
Haga un juego para que los niños revisen su trabajo y utilice los juegos para que aprendan de memoria el material rutinario.
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- Para Incumplimiento y Tareas Incompletas:
a) Aumente en general el interés de las tareas y permita que el niño tenga la libertad de escoger entre ellas. Los maestros pueden permitirle al alumno con AD/HD la oportunidad de escoger entre algunas tareas, temas, y actividades. Seria útil además que los maestros determinaran cuales actividades prefiere el alumno y así utilizarlas como incentivos.
b) Asegúrese que las tareas caigan dentro de las habilidades de aprendizaje del alumno y su estilo preferido para responder. Hay una mayor probabilidad de que los alumnos completen las tareas si se les permite responder de diferentes maneras (por ejemplo, escribiendo las tareas a máquina, en el computador, o en cinta) y cuando la dificultad varia (no todas las tareas tienen el mismo nivel de dificultad). Es importante asegurar que la razón por la cual el niño no completa las tareas no sea por falta de organización.
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- Para la Dificultad en Comenzar las Tareas:
Aumente la estructura de las tareas y subraye las partes importantes. Esto incluye animar al niño para que tome notas, darle las instrucciones tanto escritas como verbalmente, dejarle saber en detalle las normas para un trabajo aceptable, y enseñarle como estructurar las tareas (por ejemplo, el tópico de las frases, títulos, tablas de contenido).
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- Para Completar las Tareas a Tiempo:
a) Anime al niño para que use listas y para que organice sus asignaciones (en cuadernos, archivos), escriba las tareas en el pizarrón, y asegure que el niño las anote.
b) Establezca rutinas para colocar y ubicar fácilmente aquellos objetos que el niño utiliza a menudo tales como libros, tareas, y ropa. Las carpetas con bolsillo podrían ser útiles en el sentido que un lado puede contener el trabajo nuevo y el otro lado el trabajo completado. Los padres del niño lo pueden animar a que establezca lugares para ciertos objetos (libros o tareas) en el hogar. Los maestros pueden animar al niño para organizar su escritorio o armario con placas y lugares para ciertos objetos
c) Enséñele al niño para que, al salir de un lugar a otro, él o ella pregunte, "¿Traje conmigo todo lo que necesito?"
8) ¿ Cómo puedo ayudar a mi niño a mejorar su autoestima?
La mayoría de los niños con AD/HD que no han sido diagnosticados ni han recibido ningún tratamiento, sufren de baja autoestima. Muchos exhiben señales de depresión. Estos sentimientos nacen del sentido de fracaso personal. Para el niño con AD/HD, el mundo es un lugar poco amable; las reacciones negativas como el castigo o culpabilidad tienden a ser constantes en su vida . Un diagnóstico y tratamiento temprano ayudan a contener el sentido de baja autoestima.
Para que el niño desarrolle un buen sentido de autoestima, se le debe ayudar a reconocer y desarrollar sus potencialidades personales. Sería útil emplear algunos de los métodos para el manejo de conducta que se encuentran aquí. La autoestima del niño mejorará cuando él o ella se sienta competente. No es que estos niños no puedan o no quieran; Sí pueden y Sí lo hacen, pero para ellos es un poco más difícil.
a) Maneras de Mejorar la Autoestima
de los Niños que Tienen AD/HD
Hágase cargo del problema. El saber es poder. Aprenda lo que pueda sobre la discapacidad para así entender porque y cómo el ADHD afecta al niño en el hogar, escuela, y situaciones sociales, y la familia entera.
Cambie su manera de ver al Niño. Antes de que el niño pueda cambiar su sentido de seguridad personal, los adultos en la vida del niño deben cambiar su manera de ver al niño. Hay que separar al niño de la conducta, y luego separar al niño de la discapacidad.
b) Actúe, no Reaccione
Las respuestas emocionales tales como la culpabilidad y enojo disminuirán cuando Ud. se detenga, observe, escuche, y luego responda. En otras palabras, antes de reaccionar, cuente hasta diez.
c) Preocúpese de Ud. Mismo
Pase un momento a solas con su esposo o esposa, desarrolle algún interés o pasatiempo, establezca un programa regular de ejercicio - sea bueno consigo mismo.
Sea Positivo con su Niño. Elogie a su niño, anímelo, dele reconocimiento y atención positiva. Recompense al niño cuando cumpla con sus expectaciones. Utilice el castigo rara vez, y jamas ridiculice a su niño.
9) Ayude a su Niño a Desarrollar un Sentido de Competencia y
Responsabilidad.
a. Identifique las potencialidades y debilidades del niño.
b. Desarrolle expectaciones realistas del niño.
c. Fomente las potencialidades del niño, dándole un ambiente y oportunidades para tener éxito. Recuerde que tendrá que estructurar las situaciones con cuidado para lograr tener éxito.
d. Asigne trabajos especiales (darle comida al perro o gato, cortar el césped, decorar la casa en los feriados).
e. Cultive los intereses especiales del niño (ayúdele a comenzar una colección de estampillas o muñecas, visiten el museo).
f. Matricule a su niño en actividades que no forman parte de un plan de estudios (deportes, artes). Para encontrar una actividad que le venga a su niño tendrá que usar el método de tanteo. Anime al niño a través de su presencia en las practicas y funciones.
g. Juegue con su niño. Deje que el niño escoja y dirija el juego o actividad y, si no es demasiado obvio, deje que el o ella gane.
10) ¿ Dónde puedo encontrar un grupo de apoyo para padres ?
Para aquellos padres, maestros, y niños que se encuentran desafiados por el desorden, AD/HD puede ser una experiencia única. Aunque a veces la lucha parece insuperable, es importante que los padres se den cuenta que, cuando se maneja bien el AD/HD, estos niños y jóvenes pueden convertir sus limitaciones positivamente..
Hasta entonces, sí hay ayuda y esperanza, hay muchos grupos de apoyo para
padres de niños con AD/HD. Para mayor información ir a la página "Grupos
de Autoayuda"
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